Mudando la piel, Adios Coruña... Buenos Días Tokyo.
Un cambio así de radical responde a una necesidad vital de búsqueda de experiencias, pero sobre todo, de cumplir un sueño fraguado desde la juventud y que despertó con más fuerza si cabe, la primera vez que vine en el 2004. Cuando regresé de ese viaje supe que volvería, pero no ya como turista sino como residente, al menos todo el tiempo que me permitiera el visado.
Aunque esta entrada esta siendo escrita desde Tokyo, todavía me quedan un par de cosas en el tintero que me gustaría escribir y que no subí en su momento por falta de tiempo, así que tened paciencia para las nuevas noticias... :)
Una de las cosas sobre las quería escribir es la mudanza, sin duda, ha sido con diferencia lo que más trabajo ha costado llevar a cabo; la de cosas que uno acumula, no porqué uno tenga afán de acumular cosas, sino porque la propia "existencia" tiende a eso, a acumular. Por eso, una de las cosas que he aprendido a la hora de preparar este viaje ha sido a escoger y seleccionar sólo lo imprescindible para vivir, y esto nunca debe sobrepasar la carga de una maleta, para poder "huir" en cualquier momento y de cualquier lugar jeje. Aunque como siempre existe una excepción: los libros y los cómics, de esto sí se debe acumular lo máximo posible, pero recordad que hay que buscarles algún cobijo cálido y seguro, por si decidís abandonarlos como yo, que dejé todo en la casa de mis padres desbaratando el orden establecido que mi madre con duro esfuerzo intenta conseguir, a pesar de mis hermanos y por supuesto de mí, jeje.
Bueno, sólo me queda agradecer a todos los que nos ayudaron en la mudanza con sus manos y sobre todo con sus coches jejeje, Samuel, Muras, BK y Edu, Enrique, mis hermanos Borja y Xabi, mis padres... (espero que no se me olvide nadie) a todos, muchas gracias.











